Cocina italiana
Barcelona tiene una escena italiana enorme y desigual, herencia de décadas de inmigración y de moda reciente: la buena es de primer nivel europeo y la mala vive del turista.
Cómo separar el grano
La carta corta con pocas pastas y las masas de fermentación larga delatan la casa seria; la carta de veinte pizzas con nombres turísticos, la trampa. La fila de italianos a la una del mediodía es el mejor indicador.
Pasta fresca y trattorias
Los barrios de Sant Antoni y Gràcia concentran trattorias de pasta fresca hecha en casa y cocinas regionales serias. Reserva: los locales pequeños llenan entre semana por el menú.
La pizza napolitana
La ola napolitana trajo hornos de leña y masa de cuarenta y ocho horas a media ciudad: la pizza barcelonesa buena compite con la de cualquier capital. La furgoneta de barrio con horno serio también existe: sigue la humareda.