Pastelerías y dulces
El diente dulce barcelonés va del obrador artesano al convento que vende sus propios dulces, y la merienda de media tarde mantiene vivo todo el sistema.
La hornada artesanal
La masa madre y las fermentaciones largas se han tomado buena parte de los hornos; el mejor pan sale de panaderías que nombran su harina y la cola de las nueve de la mañana te señala cuáles.
Clásicos locales
Xuixos gerundenses, neules, carquinyolis, panellets en otoño y las monas de Pascua en los escaparates. Recuerdos dulces con más historia que cualquier caja de aeropuerto.
Repostería de convento
Varios monasterios venden sus dulces, a menudo por un torno giratorio. Los horarios son monásticos; la crema catalana merece planificar la visita.